Cuando la vida es un viaje interminable
hace 3 meses
Cuando la vida es un viaje interminable

Ser nómade es adoptar una mentalidad distinta. Es entender que se puede hacer lo que te haga feliz, trabajando donde quieras, con creatividad, aprendiendo a convivir con uno mismo, con la soledad, con la libertad, con otras culturas, poniendo a prueba la tolerancia y el respeto por el otro. Eso es lo que más valora Lucía Sant (37 años, productora de contenidos visuales) después de haber viajado por el mundo mientras trabajaba.

Cuenta que todo comenzó hace tres años. Siempre le gustó viajar. “Siento que soy nómade de nacimiento”, dice Lucía, que es jujeña y vivió en Tucumán varios años. Aquí se formó (estudió Educación Física) y trabajó un tiempo hasta que se mudó a Buenos Aires. De allí volvió un tiempo a Jujuy, donde hizo la carrera de Locución y trabajó en algunos medios de comunicación hasta que decidió “patear el tablero”. Vendió todo lo que tenía y se fue a Europa en lo que ella llama un “viaje muy personal”. “Quería vivir otras experiencias, jugarme a algo distinto. Estaba sola, sin novio ni hijos... así que era el momento”, relata.

En los años en los que estuvo en el “Viejo Mundo” ella buscaba un punto fijo -aunque temporal- desde donde hacía trabajos también temporarios, que le permitían juntar dinero y seguir viajando. “Es cierto que muchas veces trabajás en lugares paradisíacos, porque esos son los sitios donde más oferta de empleo por temporada hay”, resalta.

Por sus contactos, a Lucía le ofertaron un trabajo en Chile, en la ciudad de Concepción, adonde se encuentra ahora, aunque aclara no tiene pensado “echar raíces”. En la actualidad, en el país transandino ella produce contenidos audiovisuales. Además tiene un canal de You Tube (Lucía ojos del mundo) y ha formado una red de apoyo para los argentinos que viven en Chile.

“Voy a todos lados con mi valija y mi mochila, con el celular y la cámara. No podría sobrevivir sin la tecnología”, dice. Está en contra de comprar cosas materiales y acumular. “Para mí plata es igual a viaje, a vivir nuevas experiencias. Me imagino siempre viajando; incluso si tengo hijos... seguiré igual, pero con ellos”, concluye.